El conjunto de Juan Manuel Azconzabal cortó la mala racha ante Midland gracias al gol de penal de Lautaro Gordillo, pero ahora afrontará la prueba de fuego del torneo: tres partidos consecutivos como visitante y el regreso a Salta recién en julio.
El agónico triunfo 1 a 0 frente a Ferrocarril Midland trajo el alivio que tanto necesitaba el mundo «Albo». Los tres puntos cortaron la sequía y volvieron a prender a Gimnasia y Tiro en la conversación por los puestos de Reducido. Sin embargo, el festejo debe quedar atrás rápidamente: el calendario le depara al equipo salteño una verdadera travesía que lo mantendrá alejado de su provincia por casi cuatro semanas.
Debido a la seguidilla de compromisos fuera de casa y la reprogramación de un partido postergado, el «Michel Torino» cerrará sus puertas por lo que resta de junio. El Albo se mudará al Conurbano Bonaerense y a Mendoza con un solo objetivo: revalidar su orden defensivo y empezar a sumar con fuerza en territorio ajeno.
La delegación «millonaria» afrontará tres paradas de alto voltaje antes de reencontrarse con su público en el mes de julio.
La seguidilla no será sencilla. El primer escollo será este sábado a las 17 contra Quilmes. Se trata de un rival directo en la tabla de posiciones (el Albo llega con 20 unidades frente a las 18 del Cervecero). Ambos equipos promedian partidos cerrados y de pocos goles en lo que va de la temporada, por lo que se prevé un choque táctico e intenso donde rasguñar un punto sería un negocio inteligente para abrir la gira.
El viaje sumará kilómetros y desgaste cuando Gimnasia deba recuperar el postergado ante Deportivo Maipú en suelo mendocino. El «Cruzado» suele hacerse muy fuerte en su Fortaleza y el factor físico tras el traslado a Cuyo será una de las principales variables a sortear por el cuerpo técnico.
Finalmente, la gira cerrará en Munro ante Colegiales. El Tricolor buscará revancha de lo sucedido en la primera fecha del torneo, cuando el Albo lo derrotó 2 a 1 en Salta con un doblete implacable de Gordillo. En su estadio de dimensiones reducidas, los de Munro prometen proponer un partido de mucha presión y segunda pelota.
Para que la vuelta a la Vicente López sea una fiesta, el desafío del «Vasco» Azconzabal será mayúsculo: cosechar una buena cantidad de puntos en esta seguidilla de visitante para sostener la ilusión del Reducido. Con la chapa de la solidez defensiva como bandera, el Albo arma las valijas para demostrar que está listo para aguantar la parada en cualquier cancha del país.


