González: “La pandemia coincidió en el mejor momento de Salta Basket”

González: “La pandemia coincidió en el mejor momento de Salta Basket”

El ahora excapitán de Los Infernales, Santiago González, se despide de La Linda tras haber estado un tiempo relativamente corto pero a la vez intenso y de mucho disfrute para él y su familia. “Nos toca dejar una ciudad muy linda, donde estuvimos poco tiempo pero lo disfrutamos mucho, un montón” apuntó el pivote santafesino contratado nuevamente por San Isidro de San Francisco, Córdoba.

“Esta situación de pandemia hizo que tanto Salta Basket y nosotros como familia tomáramos rumbos diferentes pero nos vamos muy agradecidos por la experiencia vivida en Salta. La verdad, con el trago amargo por la suspensión de la Liga Argentina en el mejor momento en que estábamos”, apuntó el interno de 2,03 metros de altura y agregó “quiero mandarles un abrazo fuerte a todos, ya nos volveremos a encontrar, será como rival si es que la situación así lo permite”.

El último partido de Los Infernales fue el 12 de marzo último, donde como visitante los dirigidos por Esteban Gatti obtuvieron un triunfazo ante –justamente el nuevo equipo del santafesino- San Isidro por 77-73. Después de esa noche se anunciaron las primeras medidas a raíz del coronavirus y la incertidumbre comenzaba a apoderarse de la competencia y la vida de los argentinos. “La mayoría de los chicos se fue a sus lugares de origen, con mi familia nos quedamos en Salta a la espera de lo que pudiera pasar”, dijo el jugador.

A pesar de la enorme incertidumbre que se vive desde el 20 de marzo en Argentina “Lenti –presidente de Salta Basket- me ratificó su apoyo y solidaridad de poder quedarnos en la provincia dado el momento que atravesamos junto a mi familia lo cual estoy eternamente agradecido porque creo que fue un gesto de mucha solidaridad con mi familia y conmigo”, apuntó agradecido uno de los jugadores históricos en la segunda categoría del básquet nacional.

Tras una seguidilla de seis partidos sin perder entre local y visitante llegó la pandemia…

La pandemia vino a coincidir con el mejor momento del equipo, creo que estábamos para grandes cosas y si me apuras te diría que el equipo estaba preparado para entrar entre los mejores cuatro del certamen. Pero bueno, no se sabrá nunca por todo lo que conocemos de la pandemia.

¿Qué balance haces de tu paso por Los Infernales?

Fuimos un equipo que nos encontramos con una gran demanda de partidos. Coincidió la Liga Sudamericana y el torneo local –Liga Argentina-, lo cual dado el tiempo con el que comenzamos a entrenar, que fue a principios de septiembre, a los 20 días teníamos un partido de suma trascendencia ante Platense por un pasaje a la Sudamericana. Eso hizo que nos tuviéramos que preparar para un desafío importante, si bien la preparación fue pensando en la Liga Argentina obviamente que toda la gente que rodea a Salta Basket estaba pendiente de ese partido y nosotros, los jugadores y cuerpo técnico, no fuimos la excepción.

¿Sentían presión de tener que responder tan rápido?

No hubo nunca una presión en obtener un resultado pero sí todos nos preparamos con ganas y dispuestos a dar lo mejor en ese partido para tratar de ganarlo. Luego de conseguir tan lindo triunfo y el pasaporte a la Sudamericana arrancó una seguidilla de partidos y entrenamientos que hizo que el grupo llegara a un pico muy bueno en su rendimiento, sobre todo en la Sudamericana. Después, en la Liga Argentina alternamos partidos buenos y partidos malos, no tuvimos mucho tiempo para planificar los encuentros y eso generó que el cuerpo técnico tuviera que ir corrigiendo errores y cuestiones tácticas durante los partidos. El hecho de no entrenar por cuestiones de calendario te lleva a no tener el tiempo necesario para planificar cuestiones que hay que mejorar, lo que nos llevó a entrar en una meseta donde ganábamos y perdíamos.

¿Cuándo pudo acomodarse el equipo y encontrar su mejor versión?

Me parece que después de mediados de febrero, el equipo pudo encontrar un funcionamiento. Cada jugador tendió cuál era su rol y qué quería Esteban –Gatti- de cada uno de nosotros. Pudo encontrar en Dmitry Flis el puesto que él estaba buscando en ese lugar –ala pivote-. Si bien Tayron –O´Garro- es un norteamericano muy disciplinado y positivo para cualquier grupo, por ahí no encontraba el lugar y Esteban tampoco entonces me parece que la llegada de Dmitry vino como anillo al dedo. El equipo ensamblo y mejoraron muchas cuestiones de actitud y comportamiento dentro del campo de juego. Eso ayudó un montón a optimizar y mejorar nuestro rendimiento.

¿En medio de un contexto complicado, apareció la propuesta de San Isidro?

Apareció San Isidro, una propuesta muy temprana la verdad que en un momento de tanta incertidumbre contar con una propuesta laboral y encima en un lugar donde nosotros con mi familia estuvimos tres años, tenemos gente conocida, estamos cerca de Santa Fe donde yo nací y tengo a todos mis hermanos y padres no nos hizo dudar. Decidimos aceptar y hoy estamos a la espera de volver a un club donde tuve muy buenas experiencias, de todo tipo, donde jugamos una final y semifinal del torneo local, salí jugador más valioso de la temporada, nació mi hijo, donde tuve la peor lesión de mi carrera la verdad que un montón de situaciones buenas y malas que hacen de San Francisco ser un lugar especial para mi familia y para mí. Y más en un momento así como el que atravesamos con la pandemia, es un lugar donde nos sentimos reconfortados.

El interno, licenciado en psicología, en sus 15 temporadas en la Liga Argentina es el máximo rebotero con más de 4.200 intercepciones defensivas y ofensivas. Pasó por Echagüe de Paraná, Argentino de Junín, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, San Isidro (Córdoba), Los Infernales salteños y ahora nuevamente al elenco de San Francisco, Córdoba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *