El director técnico de Centro Juventud Antoniana, Sergio Maza, analizó el rendimiento del equipo, destacó el trabajo táctico y mental realizado, y advirtió que la serie sigue abierta de cara al próximo compromiso de visitante.
En declaraciones a la prensa, el entrenador del Santo se refirió al desempeño del plantel y al análisis del rival en condición de visitante. «Sabemos bien lo que es el Sol de América de local y el tipo de juego que hacen. Rescato el trabajo del equipo, algo que ya veníamos haciendo contra La Capilla», expresó.
A pesar de haber sufrido resultados adversos anteriores, remarcó la importancia de mantener la calma y el manejo de pelota: «Lamentablemente perdimos, pero nos quedamos con algo muy importante que fue el manejo de la pelota. El equipo nunca perdió la calma, pudimos haber hecho algún gol, no se dio, pasamos y hoy sabíamos lo que representa este equipo porque ya lo recontra conocemos».
El técnico hizo hincapié en el crecimiento anímico del grupo frente a los momentos difíciles. «Esto es fruto del trabajo que se viene haciendo. Cuando todos veían las cosas negativas, todo era oscuro y se veía todo negro, yo siempre vi la luz al final del túnel. Siempre tuve la confianza en este plantel, en los jugadores que se quedaron, en el cuerpo técnico y en la dirigencia».
Asimismo, valoró la respuesta del equipo ante los contratiempos, «hay que lucharla, es un campeonato difícil. Este equipo, a pesar de todos los contratiempos que fue teniendo, se vuelve a ir aplaudido. Fuimos contundentes, pegamos en los momentos justos y el balance general es positivo».
De cara al futuro de la serie, el entrenador dejó un mensaje claro para mantener la concentración y no dar nada por sentado: «Esta serie no se terminó, tenemos que ir muy preparados allá. Lo vamos a hacer estando con todos los sentidos y con la guardia alta, porque sabemos que de local es un equipo fuerte y tenemos que ir a revalidar lo que hicimos hoy».
Finalmente, analizó el desarrollo del partido ante la superioridad numérica circunstancial: «El equipo metió dos o tres ritmos más de los que venía. Eso es entrenamiento: se entrena, lo venimos entrenando y ellos lo aceptaron. En el segundo tiempo les pedí paciencia; el rival con uno menos lógicamente iba a esperar atrás alguna contra, y nosotros teníamos que tener paciencia porque el rival te exige más y hay que tener cuidado».


