Sin meter tanta chapa al principio pero con un oficio terrible, Gimnasia y Tiro le metió un 3 a 1 a Güemes en Santiago del Estero, metió su segunda victoria al hilo y se prendió bien arriba en la Zona B de la Primera Nacional: ya suma 44 puntos y quedó a siete de Tristán Suárez.
El partido no arrancó nada fácil para los del Vasco Azconzábal. Güemes apretó de entrada, pero este Gimnasia tiene esa eficacia de los equipos trabajados: a la mitad del primer tiempo, Lautaro Gordillo enganchó una y no perdonó para abrir el marcador. Y cuando la primera parte ya se moría, Franco Sivetti estiró la ventaja para irse al descanso con un 2-0 tranqui en el bolsillo.
El complemento, el local salió a quemar las naves, apretó al fondo millonario y convirtió a Federico Cosentino en figura. Güemes encontró el descuento con un penal de Juan Sánchez Sotelo que le puso drama y suspenso al cierre del partido.
Pero cuando el local estaba volcado al empate y los nervios jugaban su partido, apareció la joya de la fecha. Walter Montoya vio al arquero metido casi en mitad de cancha, sacó un zapatazo teledirigido desde su propio campo y clavó un golazo descomunal para bajar el telón, sellar el 3-1 definitivo y hacer delirar a todo el pueblo albo.
Tres puntos de oro para seguir prendidos en la pelea y soñar con todo.


